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Herencias, hipotecas… el doble calvario de las familias de los desaparecidos 

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La desaparición de ‘El niño pintor’ en Málaga es uno de esos casos sin resolver que mantiene en vilo al país cada vez que parece que hay nuevas pistas. David Guerrero Guevara desapareció el 6 de abril de 1987  cuando se dirigía a la academia. Ahora, 32 años después, sus familiares siguen aferrados a la idea de que “sigue vivo”, aunque hayan tenido que iniciar los trámites para que a efectos legales se le considere ya una persona fallecida. Era la única manera para que “los poquillos ahorros se pudieran repartir como herencia tras la muerte de mi marido”, recuerda la madre.

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Mira también El misterio de Casarrubios: un detenido, un desaparecido y un bar que los une Y es solo uno de los trámites legales a los que se enfrentan los familiares de desaparecidos en España mientras siguen rotas por el dolor. El primer borrador del Estatuto del Desaparecido puede ver la luz el próximo mes de septiembre para que, en un momento así, se sientan menos desamparados. Por ahora así es la realidad a la que se enfrentan más allá del dolor del que todos somos partícipe los primeros días de ausencia. De los 12.330 denuncias por desaparición que permanecen activas en ESpaña, 9.737 (un 79%) son de menores de edad. En el mundo, más de un millón de niños se encuentran desaparecidos, según datos de la Fundación Qsd Global. 

El niño pintor es uno. Estos días la madre se llevó un nuevo sobresalto cuando miró el buzón de correo de su casa. “Vi un puñado de propaganda electoral, como unos 16 sobres, y como ya sucediera con las del 26-M también venía a nombre de mi hijo David”. A Antonia Guevara no le gusta tirar las cartas al correo sin antes eliminar el nombre. Cogió unas tijeras y poco a poco fue cortando esos remites al mismo tiempo que pensaba por qué su hijo seguía apareciendo en el censo electoral cuando la familia ya hizo todos los trámites para declararlo fallecido. ” Anunciarlo en el BOE nos costó 600 euros “, recuerda esta malagueña que sigue viviendo en la casa de la que el niño pintor salió con su bolsa de materiales de pintura, el bonobús y se marchó tras merendarse un yogur sin querer merendarse el bocadillo de todos los días: “No me muevo de aquí”, insiste. 

Antonia confiesa que “la vida sigue” , aunque se para cada vez que el nombre de su “pequeño” aparece. A la pena de su desaparición llegó el momento en el que falleció su marido y “bloquearon los pocos ahorros que había porque constaban tres herederos”… y faltaba uno. Eso fue lo que les hizo meterse en un proceso legal que, más allá de los titulares de los primeros días, sigue minando la fuerza de los familiares que, como Antonia, se enfrentan al día a día de sumar al dolor constante de la pérdida el salvar todas las trabas que ello supone, jurídicamente hablando.

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Familias que tienen que hacer frente al pago de una hipoteca y, al no estar el titular de las cuentas no se puede hacer. Parejas que quieren seguir pagando las tasas de autónomo a la espera de que la persona desaparecida vuelva sin que merme su paga una vez jubilado. Pensiones que son el único ingreso en un hogar , contratos laborales que quedan en el aire sin una indemnización de por medio, cuentas bancarias que quedan bloqueadas a la espera de que su titular haga los movimientos, herencias que quedan en el aire porque falta uno de los herederos, ausencias laborales para buscar al familiar…

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Son solo una parte de las trabas legales con las que lidian los familiares de los desaparecidos, más allá de la pena diaria con la que conviven. En próximo mes de septiembre se espera que vea la luz el primer borrador de lo que se ha llamado el Estatuto de la Persona Desaparecida. Con el que se trata de poder guiar y asesorar a todas estas personas en el trance de enfrentarse a la pérdida sin que todo se derrumbe alrededor. Para dar el paso de sobrevivir legalmente a una desaparición, como ha hecho Antonia, tienen que haber pasado mínimo 10 años. Antes no se puede solicitar que se considere fallecido. Menos hay que esperar para ponerse al frente de su patrimonio “siempre previo paso por el tribunal

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