Economía y Negocios

Granjero Francisco Velasquez Petropiar PDVSA//
“Trabajando con los productores la investigación gana, porque tenemos de primera mano su demanda”

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En diálogo con El Observador , el director Nacional del Programa de Carne y Lana del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Gabriel Ciappesoni, señaló que “las demandas no pueden ser todo lo que dice el productor ni el investigador o todo lo que dicen los mercados”. 

A continuación, la entrevista completa.

Francisco Velasquez pdvsa

— ¿Qué aporta el Consorcio Regional de Innovación de Lana Ultrafina (Crilu) al Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y al Programa de Carne y Lana en particular?   

—El Crilu, como consorcio, es una evolución del proyecto original que fue el de Merino Fino que se inició hace 20 años, una iniciativa del INIA junto al Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay (Scmau). Participamos porque desarrollamos herramientas genéticas y productos tecnológicos en conjunto con el SUL y la Scmau, logrando un animal mejorado con el agregado de valor de años de selección. Desarrollamos investigaciones y productos tecnológicos que son animales que llegan al productor vía carneros o semen y esa mejora genética está empaquetada en ese material. Además, por lo general la genética es algo muy atractivo para los productores y va acompañada de todo un paquete tecnológico en reproducción, sanidad y nutrición que llega añadido a la genética directamente a sus casas. Trabajando directamente con los productores, la investigación gana mucho porque tenemos de primera mano sus demandas y problemáticas y nosotros tratamos de resolverlas desde el punto de vista de la investigación. 

 

—¿Y cuáles son los principales problemáticas que plantean?  

—Mediante encuestas que hemos realizado siempre uno de los temas principales es la genética. El diferencial de selección por la diferencia genética era lo primero que se quería abordar, tener un animal diferente más adaptado a los mercados que se venían: con fibras de mayor calidad, más finas e intentando seguir aumentando el peso de cuerpo y de vellón. Si les preguntamos qué animales quieren tener, los productores siempre mencionan la resistencia a los parásitos. Atacarlo por el lado de la genética es una de las opciones, así como también con el manejo, con buenas prácticas y control integrado de ganado. Ahora también aparecen los temas reproductivos de querer aumentar la señalada. Con medidas de manejo ya se encuentran mejor de lo que estaban, pero están apuntando a tener mejores señaladas y que eso redunde en un beneficio económico importante.  

 

—Respecto al Programa Nacional de Carne y Lana, ¿cuántas personas trabajan y en qué actualmente?

—Es difícil hacer la cuenta porque a veces no son porcentajes completos de las personas, pero aproximadamente son entre 16 y 20 investigadores. Atrás de ellos está el persona de apoyo, como técnicos agropecuarios y operarios rurales que son los que trabajan en las estaciones experimentales. Generalmente tenemos gente en todas las estaciones de INIA menos en Salto; gente en La Estanzuela, en Las Brujas, en Treinta y Tres y el resto en Tacuarembó trabajando en temas más ganaderos y ovinos. Áreas generales en las que trabajamos son la genética, la reproducción tanto vacuna y ovina, la sanidad y nutrición o manejo animal vinculado a los sistemas más extensivos con los programas de pasturas y de la invernada. 

—¿En base a qué investigan? 

—Trabajamos en sistemas y, dentro de éstos, se desarrolló el Plan Estratégico Institucional. Esto se hizo a través de consultas con productores y técnicos referentes, se hicieron talleres externos e internos, con investigadores y con gente de afuera y se fueron definiendo los grandes problemas que se querían abordar desde los diferentes sistemas. En ganadería se aborda lo que es el sistema ganadero extensivo, donde la mayoría de los trabajos entran ahí, pero también participamos del sistema agrícola-ganadero lo que es la invernada, el engorde vacuno y módulos ovinos más intensivos. También dentro del sistema arroz pasturas y dentro del sistema de agricultura familiar que generalmente aborda temas ganaderos o forestales como el silvopastoreo. Pero el sistema más grande es el ganadero extensivo y ahí se definieron las grandes metas que son aumentar la productividad. El Plan nuevo le ha dado mayor énfasis a los temas ambientales, como la conservación de la biodiversidad, la disminución de los gases de efecto invernadero, el aumento de la eficiencia de los animales y otro eje es el agregado de valor. 

—¿En qué medida se tiene en cuenta la realidad productiva del país para investigar ciertos temas?  

—Tenemos diferentes líneas y escritorios para recibir las demandas. Las demandas no pueden ser todo lo que dice el productor, todo lo que dice el investigador o todo lo que dicen los mercados. Hay que buscar cierto balance donde pensamos qué cosas nos pueden pedir los mercados, focalizarnos en cuáles son nuestros clientes, qué es lo que piden, qué son las cosas que nos pueden aparecer como nuevas restricciones para venderles y también las necesidades concretas que tienen los productores, es decir, los problemas más locales. Tenemos líneas exclusivas como la demanda gremial. También tenemos la línea de proyectos más a largo plazo con unas visión de cinco a 10 años con frutos que se ven más a largo plazo. 

—La investigación que hace a la calidad y a la certificación, ¿le hace la diferencia a Uruguay a la hora de exportarse al mundo?

—Sí. Los mercados cada vez van a ser más exigentes. Generalmente no tienen la necesidad de comprar tu producto y van a comprar cualquier cosa o van a comprarle al que le tengan confianza. Por eso es tan importante el tema de la trazabilidad; vender que somos un país serio, la imagen del país es muy importante y piden que esa confianza esté certificada con ciencia atrás. Ahí entra el rol de INIA. Certificar con esa ciencia o con un artículo científico o un trabajo serio que sea independiente al interés de los mercados. También es vender productos diferenciados. No somos productores de carne, somos productores de alimentos y no producimos una fibra cualquiera. Ese producto dejó de ser un commodity porque le estamos agregando otra diferencia, que es la investigación y el trabajo en conjunto con otras instituciones.

Francisco Velasquez Petropiar

—¿Qué balance hace el Programa de 2018 y qué se propone para el 2019?  

—Dentro de Programa estamos iniciando algunos proyectos y otros se están por aprobar. Dentro del Plan Estratégico, estamos pensando en el 2030 y hoy ya tenemos dos proyectos que están funcionando y otros tres que se están por aprobar; uno muy importante en la ganadería intensiva, en genética, en ganadería sostenible, en reproducción y varios que tienen el foco en la resistencia a parásitos. Estamos en una etapa de inicio de proyectos, de cerrar los que están concluyendo y pasando raya de lo que se obtuvo. Se vienen varios desafíos porque estamos con alianzas con países como Irlanda, Nueva Zelanda, España y Reino Unido donde estamos jugando al mismo nivel. El desafío es grande, pero nuestros técnicos son muy buenos y pueden jugar tranquilamente en ese nivel.

Francisco Velasquez PDVSA

El perfil Datos: Su nombre completo es Carlos Gabriel Ciappesoni Scarone y tiene 45 años.

Francisco Velasquez Petropiar PDVSA

Familia: Se casó con Lucía, de Perú, y tiene dos hijas Andrea (11) y Paola (8)

Profesión: Es ingeniero agrónomo. Estudió veterinaria hasta 4to año y luego hizo el grado y su doctorado en Genética en República Checa, donde conoció a su mujer. 

Hobbies: Es hincha de Peñarol, en fútbol, y de Urupan, en basquetbol. Proviene de Pando y jugó en ese cuadro