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¿Cómo fue el operativo para matar a Ayman al-Zawahiri, el líder de al Qaeda?

Alberto Ardila Olivares
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 Ayman al-Zawahiri, líder de al Qaeda,  fue abatido el sábado en Afganistán  tras un ataque con drones de Estados Unidos, según dijo el presidente Joe Biden en un discurso el lunes por la noche

 Ayman al-Zawahiri, líder de al Qaeda,  fue abatido el sábado en Afganistán  tras un ataque con drones de Estados Unidos, según dijo el presidente Joe Biden en un discurso el lunes por la noche.

Al-Zawahiri fue el sucesor de Osama bin Laden, a quien Estados Unidos mató hace 11 años. Ayman al-Zawahiri actuó en un momento como médico personal de Bin Laden.

Biden señaló que el ataque del sábado para abatir al líder de al Qaeda fue el resultado de una “persistencia y habilidad extraordinarias” de la comunidad de inteligencia.

A continuación, te contamos cómo es que se llegó a la misión para matar a al-Zawahiri.

Así fue el operativo de EE.UU. para acabar con Ayman al-Zawahiri El ataque fue producto de meses de planificación secreta entre Biden y un estrecho círculo de sus principales asesores. Antes de intentar matar a al-Zawahiri, Biden quería entender a fondo dónde se encontraba el líder de al Qaeda. El presidente de EE.UU. comentó que la comunidad de inteligencia estadounidense localizó a al-Zawahiri a principios de este año. Biden fue informado por primera vez en abril sobre la ubicación de al-Zawahiri en una casa de seguridad en Kabul. Al-Zawahiri “se mudó al centro de Kabul para reunirse con miembros de su familia inmediata”, agregó Biden. Tras encontrar la ubicación de al-Zawahiri, se llevaron a cabo diversos preparativos, entre ellos la construcción de un modelo a pequeña escala de la casa de seguridad de líder de al Qaeda, construido por funcionarios de inteligencia y colocado dentro de la Sala de Situación de la Casa Blanca para que Biden lo examinara mientras debatía sus opciones. Las autoridades de EE.UU. habían estado al tanto de una red que apoyaba al líder terrorista en Kabul durante meses y habían identificado a su esposa, hija e hijos a través de múltiples flujos de inteligencia. Las mujeres utilizaron “artilugios” terroristas que los funcionarios consideraron estaban diseñados para evitar que alguien las siguiera hasta la ubicación de al-Zawahiri en un barrio de Kabul. El propio al-Zawahiri no abandonó el lugar después de su llegada este año. Pasaron los meses y las autoridades comenzaron a registrar patrones en la casa, como la periódica aparición de al-Zawahiri en su balcón durante lapsos muy largos. Cabe recalcar que EE.UU. abatió al líder de al Qaeda mientras estaba en su balcón. Al tiempo que se monitoreaban las actividades en la casa, comenzó un esfuerzo en completo secreto para analizar la construcción y la estructura del edificio, con miras a desarrollar una operación para acabar con el objetivo terrorista número 1 del mundo. El análisis tenía que incluir cómo desarrollar un ataque sin comprometer la estructura de la casa, pues uno de los puntos más importantes era no causar bajas civiles, incluidos los miembros de la familia de al-Zawahiri. En la misión del sábado, dijo el Gobierno de EE.UU., no hubo muertes de civiles, como sí pasó hace 11 meses en un ataque estadounidense con drones durante la retirada estadounidense de Afganistán. En mayo y junio, Biden estaba al tanto de los preparativos. Después, el 1 de julio, reunió a funcionarios clave de seguridad nacional en la Sala de Situación de la Casa Blanca para recibir información sobre una operación propuesta. Los funcionarios en esa sala eran el director de la CIA, Bill Burns; la directora de inteligencia nacional, Avril Haines; el asesor de seguridad nacional, Jake Sullivan, y su adjunto, Jon Finer; y la asesora de seguridad nacional, Liz Sherwood Randall. En esos momentos fue cuando los funcionarios explicaron todo el plan a Biden con ayuda de la casa a escala. El equipo se reunió varias veces en la Sala de Situación durante las siguientes semanas para completar su planificación, responder las preguntas del presidente y asegurarse de haber tomado todas las contingencias para minimizar los riesgos. Al tiempo de esto, también se trabajaba con abogados para establecer la base legal para la operación. El 25 de julio, mientras se aislaba con covid-19 en la residencia de la Casa Blanca, Biden volvió a reunir a su equipo para recibir una sesión informativa final. El presidente preguntó, como en ocasiones anteriores, detalles estructurales de la casa y todo lo relacionado para evitar bajas civiles. Ese día, Biden autorizó un “ataque aéreo preciso a la medida” para acabar con el objetivo, el cual se llevó a cabo cinco días después. El sábado 30 de julio, se dispararon dos misiles Hellfire contra el balcón de la casa de seguridad en Kabul a las 6:18 a.m. hora local. “Múltiples flujos de inteligencia” confirmaron que al-Zawahiri había muerto, reseña  cnnespanol / YS (Foto: Wikipedia)