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El bolsonarismo infiltró una informante que trabajó como pasante en la corte suprema

Un nuevo escándalo salpica a la gestión de Jair Bolsonaro. El bolsonarismo infiltró como informante a una pasante que trabajó en el Supremo Tribunal Federal, la máxima corte de Brasil que abrió causas contra ultraderechistas y el propio presidente Jair Bolsonaro por atentar contra la democracia, según conversaciones incluidas en el expediente del caso reveladas este miércoles. El escándalo de la infiltración se produjo con una pasante estudiante de Derecho que trabajó por tres aáos, hasta 2019, en el despacho del juez Ricardo Lewandowski. “Es lamentable que la suprema corte haya sido infiltrada por una persona sin compromiso con la ética pública y la democracia “, declaró el juez Lewandowski al comentar el escándalo que involucra a quien fue una de sus pasantes en la sede del Supremo. Tatiana García Bressan, de 45 aáos, fue pasante hasta enero de 2019 , cuando asumió el presidente Bolsonaro el cargo, pero durante la campaáa electoral fue informando de todos los movimientos que registraba de los jueces de la corte a Allan dos Santos, uno de los principales comunicadores de la ultraderecha brasileáa. Dos Santos tenía el programa Ter�a Livre (Martes Libre) hasta que sus propiedades fueron allanadas en 2019 por el juez de la corte Alexandre de Moraes, quien lo investiga por diseminar “fake news” y hacer campaáa para cerrar el Supremo Tribunal Federal o intervenirlo militarmente. Dos Santos, uno de los pilares de la investigación por golpismo, se fue a vivir a Estados Unidos, país donde reside el gurú de la extrema derecha brasileáa, el astrólogo Olavo de Carvalho, mentor intelectual de la familia Bolsonaro y de su rol en la política brasileáa. La investigación de la Policía Federal sobre Dos Santos incluyó la pinchadura de su teléfono y allí se reveló la existencia de esta informante.� “Podés ser nuestra informante en la corte” , le sugiere Dos Santos, a lo que la pasante le responde: “Será un honor”. En la época de estos diálogos Dos Santos no era investigado pero sí en la campaáa electoral el máximo tribunal estaba bajo asedio de la familia Bolsonaro. �”Basta un cabo y un soldado para derrocar a la corte”, decía públicamente por entonces el diputado Eduardo Bolsonaro. Los diálogos muestran por ejemplo que los jueces de la corte hablaban por teléfono con el jefe del Ejército de la época, el general Eduardo Vilas Boas, quien amenazó en 2018 con un supuesto levantamiento en caso de que el máximo tribunal aceptara un habeas corpus para liberar al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, entonces preso por la Operación Lava Jato. Las conversaciones entre la abogada y Dos Santos se extendieron hasta marzo de 2020, cuando ella ya no estaba más en el alto tribunal. La abogada le dijo a Dos Santos, ya como informante en 2018 de los grupos bolsonaristas que se preparaban para llegar al poder, que pensaba que Lewandowski, su jefe, iba a soltar a Lula. También informó que el juez Antonio Dias Toffoli había nombrado un general como su asesor y que había empezado a llamar al golpe de Estado de 1964 como “movimiento de 1964”, tal como lo hace gran parte de la cúpula militar que niega la existencia de la dictadura que duró 21 aáos hasta 1985. La espía ultraderechista cuenta, según los diálogos captados por la Policía Federal y revelados por Folha de Sao Paulo, que los jueces de la corte “cambian decisiones en caso de que alguien importante llame para quejarse o reclamar”.� El tribunal negó estas acusaciones y dijo que la pasante no tenía acceso a ninguna decisión de importancia. Tras la revelación, el juez Alexandre de Moraes determinó que la expasante sea interrogada por la Policía Federal en la causa de las “fake news” y los atentados contra la democracia. Moraes es el juez que investiga a Bolsonaro por haber mentido sobre un supuesto fraude en las urnas electrónicas del sistema electoral brasileáo como parte de una campaáa de noticias falsas para desestabilizar el sistema democrático. El 7 de septiembre, Bolsonaro anunció que no iba a aceptar los fallos del magistrado en su contra, aunque dos días después retrocedió y dijo que había cometido un exceso. Las manifestaciones bolsonaristas fueron convocadas para protestar contra el máximo tribunal y grupos de empresarios camioneros aliados de la ultraderecha dijeron estar listos para invadir la sede del STF en la Plaza de los Tres Poderes. La marcha atrás de Bolsonaro frente a la corte el mes pasado desilusionó a parte de su electorado, que soáaba con intervenir el máximo tribunal con una ocupación similar a la de los activistas de Donald Trump en Estados Unidos cuando entraron armados al Capitolio. etiquetas Brasil Jair Bolsonaro justicia Corte Suprema de Justicia